En esta primera entrada del blog HISTÓRICOS CLUB DE FÚTBOL vamos a descubrir quiénes son los máximos ídolos de los aficionados de los veinte equipos de Primera División.
Empezamos por orden alfabético, así que turno del Alavés.
Tras una primera etapa como cedido, Manolo Serrano volvió a Mendizorroza en el 94, con los vitorianos en 2ª B, y se marchó cuatro años después, devolviendo al equipo a Primera, después de haber anotado 54 goles en Liga como blanquiazul. Además de ser protagonista de la histórica eliminatoria copera ante el Real Madrid. Quizás por eso, en el portal Noticias de Álava te encuentras que, en una entrevista al seguidor del glorioso Diego Pou, a la pregunta ¿Un albiazul para la historia? su respuesta sea “Manolo Serrano, el más grande”
El Chopo, José Ángel Iríbar, llegó al Athletic en el 62, pero no debutó hasta la 63-64, aunque no dejaría de defender el arco del club de San Mamés hasta 1979. En el 66, tras perder una final de Copa, salió a hombros por sus aficionados. Se retiró hace 41 años, pero, aún sin haberle visto jugar en directo, los menores de esa edad aún lo ven como un personaje sagrado y es que Iribar es el Athletic.
¿Futre? ¿Torres? No. Luis Aragonés. Y hablamos de las figuras como futbolistas, no como entrenadores. Y es que, el de Hortaleza, como me dijo Iván, fue capitán y autor del gol que casi le da al Atleti la Copa de Europa contra el Bayern en el 74. Zapatones fue piedra angular de una de las mejores etapas colchoneras de la historia. El 8 icónico del club, el máximo ídolo de la afición rojiblanca.
En clave Barça, muchos pensarán también en Cruyff o, por supuesto, en Messi, aunque este pasado verano algunos le destronasen. Yo no tenía dudas de que, sin embargo, el máximo ídolo culé no era ninguno de estos, y así me lo confirmó mi amigo Santi. Esta figura recae en Ladislao Kubala, el internacional por tres selecciones distintas que fue el motivo por el cual se construyó un coliseo como el Camp Nou, ya que sus tardes de fútbol vestido de azulgrana dejaban a gente sin entrada para verlo jugar en Les Corts. Kubala es ídolo culé desde 1951. Con él comenzó la primera edad de oro del cuadro catalán.
Me sorprendió la respuesta de Enrique Roldán cuando le pregunté por el ídolo máximo de la historia del Betis. Esperaba un Joaquín, Alfonso, Gordillo o Esnaola. Pero no, me dijo Julio Cardeñosa, y me remitió a la web manquepierda.com.
"Hay muchas más proezas, milagros, noches de gloria y cómo no, alguna que otra noche de desasosiego, pues ni Dios entra triunfal en Heliópolis sin pasar algún que otro calvario. A sus seguidores nos queda lo más bonito, el testimonio de los elegidos que lo vieron y lo disfrutaron, la palabra que de generación en generación perpetuará la memoria del que más gloria dio a las 13 barras, don Julio Cardeñosa Rodríguez".
Mencionar al Cádiz CF es recordar al Mágico González. Una de las propuestas para rebautizar al Estadio Ramón de Carranza. Por algo será. El cadismo quiere al Mágico, y el Mágico quiere al cadismo. Prefería jugar en el Cádiz que irse a un grande. Rechazó al PSG porque estaba muy lejos. Al Atalanta porque en Bérgamo no había pescaíto frito... y el Barcelona lo rechazó por sus actos de indisciplina. Si no hubiera sido así, quizás nunca hubiera sido un Mago. O, posiblemente, el mejor de la historia. Lo que sí es un hecho es que el salvadoreño, que formó parte del Cádiz en su época dorada, es el indiscutible ídolo máximo del club.
Al del Celta lo he elegido yo mismo, Vlado Gudelj. No sé si me equivoco o no, pero basta con leer un artículo de La Voz de Galícia para saber que ando bien encaminado. Ahí puedo leer frases de hinchas celtistas como «Gudelj significa celtismo en su máxima expresión». «No tuvo la excelencia futbolística de jugadores como Mostovoi, Gustavo o Mazinho. Pero sin duda es un referente por aportación y carisma. Un vigués y un celtista nacido en Bosnia, referencia de una generación y uno de los nuestros», “Los niños celtistas de hoy lo quieren y siguen pidiéndole fotos como los de antes” o “Escuchar por la radio 'gol del Celta' era casi sinónimo de 'gol de Gudelj'”
Como Garmendia, Nino, el icono del Elche, también ha vestido la camiseta del club de sus amores en tres categorías diferentes. Sobran las palabras siendo un jugador de la actualidad... aunque también era franjiverde en 1999. Incluso un partido político local propuso que una de las calles cercanas al estadio llevase el nombre de Nino, "santo y seña de la afición" y de indudable trabajo e implicación. "Nino es entrega, esfuerzo, pundonor y lleva Elche grabado a fuego en el corazón"
Dudaba entre varios jugadores que hicieron grande al Getafe y Pablo Ortega fue claro. Craioveanu. Creí que diría Pachón. Por carisma, por el cariño mostrado al club, por haber echado raíces en la localidad del sur de Madrid, el rumano es el ídolo de la afición azulona. El fichaje galáctico de Ángel Torres en 2002, fue clave en el ascenso a Primera. Incluso, según MARCA, pocos jugadores han sido tan queridos por la grada del Coliseum. En un artículo de 70 nombres del club, en el 70 aniversario del Getafe, la palabra ídolo sólo sale a relucir en Gica Craioveanu.
Enrique Porta, uno de esos futbolistas a los que se le dedica una puerta en el Estadio de Los Cármenes, tardó tres temporadas en encontrar un hueco en la delantera nazarí. En la 71/72, ya con 27 años, por fin se le dio la oportunidad... Que no desaprovechó. Anotó 20 tantos, ninguno de penalti, y se proclamó máximo goleador de la Liga. Despertó el interés del FC Barcelona que ofreció 20 millones de pesetas, pero el Granada no quiso venderle. Porta se lamentó, pero afirma que “pronto se animó porque se sentía muy querido por los seguidores que, al final, son los que importan”. De hecho, pidió renovar, pero la directiva lo hacía a la baja. Entonces, se inició una movilización de los aficionados para reunir el dinero que les separaba del acuerdo. Cuando Porta se enteró, aceptó renovar: el cariño de sus admiradores valía más que el dinero.
Juanjo Camacho llegó al Huesca en 2006, con el club en Segunda B. Un año después se marchó al Vecindario, ausentándose así de la foto del ascenso a Segunda. Fue entonces cuando regresó y, tras caer, de nuevo, al tercer nivel español, a sus 33 años, fue capaz de liderar al equipo y, en 2018, lograr el ascenso a Primera, categoría en la que disputó tres encuentros de azulgrana. Por su trayectoria en El Alcoraz, es considerado eterno capitán e ídolo oscense.
Este año, en la presentación de las camisetas del centenario de Osasuna, uno de los modelos fue un ex futbolista del club. Patxi Puñal. ¿Por qué será? Javi, aficionado rojillo me lo aclara. Puñal es la humildad más absoluta como deportista, jamás ni una mala palabra. Es un orgullo que nos haya representado a nosotros. ¿Retirado y lo ponen a él de modelo de las camisetas? Ahí tienes una muestra de lo que es Patxi en Osasuna, ES DIOS.
Para
hablar del ídolo histórico del Real Madrid, creo que no hace
preguntarle a nadie. Son muchísimos los grandes jugadores que han pasado
por el club de Chamartín, pero el que cambió el rumbo, la historia, del
club tiene el nombre y apellido de Alfredo Di Stéfano. El
argentino, además, cuenta con la satisfacción merengue de haber sido un
tema de disputa entre Real y Barcelona, en la que los madrileños
salieron victoriosos.
La
Saeta Rubia se hizo con ocho ligas y cinco Copas de Europa, entre otros
títulos, en 11 temporadas vestido de blanco, con un promedio de 20
goles por temporada, y eso que en tres últimas bajó sensiblemente sus
registros.
Hace unos años, la web de MARCA hizo una encuesta. ¿Cuál es la mayor leyenda de la Real Sociedad? Obviamente, el número uno, sin dudas, fue Luis Miguel Arconada. Como digo, en este vídeo, no hablamos del mejor, si no del ídolo máximo de la afición. Pero, en este caso, creo que una cosa lleva a la otra. Fue el portero internacional español en su época, una referencia para no sólo los hinchas de la Real, si no para muchos niños que quisieron emular sus paradas. Además de ser un one club man, todos los títulos del palmarés del conjunto donostiarra se consiguieron con Arconada bajo los palos del equipo txuriurdin.
Biri Biri es el ídolo eterno del sevillismo. El jugador que dio nombre al grupo Biris Norte, o a que a muchos sevillistas le apodasen Biri. El delantero gambiano llegó a un Sevilla que sufrió en Segunda por no descender. Le costó hacerse con un hueco en el equipo. En su segundo año, marcó 14 goles y condujo a los de Nervión a Primera, categoría en la que estaría dos años más. Muchos jugadores han firmado mejores datos en la historia sevillista, pero pocos calaron tanto en la afición como él. En su última visita a Sevilla, Biri Biri dijo «La gente me quiere, y yo quiero a Sevilla».
Una de las estrellas históricas del Valencia CF es Mario Kempes. El gran crack mundial de finales de los 70 vestía de blanco por la banda izquierda del Luis Casanova. Dos pichichis, una Copa del Rey, una Recopa y una Supercopa de Europa fueron la aportación del argentino al palmarés del club. Campeón del mundo en el 78, el Matador Kempes es uno de los más grandes delanteros históricos del fútbol mundial y, décadas después de su retiro, sigue siendo ídolo por excelencia de la afición de Mestalla.
El menudo delantero Víctor Fernández ha sido ídolo en distintos clubes en los que jugó. Villarreal, Cartagena...y, probablemente, sea el ídolo máximo de la historia del Real Valladolid. Un club del que, no sólo yo, tuve dudas para quién podía poner, sino que también surgieron entre algunos aficionados a los que pregunté. Finalmente, el gran Juan Arroita fue el me aconsejó a poner a Víctor “Además de ser de los más talentosos también es el más querido”, me dijo. En Pucela, el emeritense jugó en dos etapas. En la primera fue clave para conducir al equipo a jugar en Europa, aventura no muy común en Zorrilla. En la segunda, a base de goles y entrega, ayudó a retornar al club a Primera División.
Y finalizamos con el Villarreal, donde también se nos pueden pasar 3 ó 4 nombres por la cabeza, pero que creo que Bruno Soriano es el que reúne más condiciones. No sólo por su calidad como futbolista, haber estado durante toda su carrera en el Villarreal, ser capitán, el jugador con más partidos disputados con su camiseta o pieza importante en una de las mejores etapas del club, así como formarse en la cantera del club si no que, además, es natural de Artana, una localidad muy próxima a la pequeña Villarreal, por lo que es, obviamente, un jugador referencia, un orgullo para el club y su población.
Como los otros 19 mencionados, el ídolo máximo de la afición.




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